Los científicos de la ONU han presentado un informe de lo más alentador. La capa de ozono ya no está desapareciendo y se cree que podría regresar a su estado de mayor fortaleza a mediados de siglo. Esto es debido a la progresiva interrupción de la producción de cerca de 100 substancias que afectan a la capa de ozono, sobre todo en productos refrigerantes y aerosoles.

De momento la capa no se está fortaleciendo, pero ha detenido su debilitamiento lo cual sin duda en un indicio muy positivo para la salud del planeta. En las últimas tres décadas se ha producido un gran deterioro de la capa de ozono sobre la Antártida, donde pueden encontrarse con zonas con niveles muy bajos de ozono.

Tal y como demuestran las previsiones de los científicos, las regiones polares podrían regresar a los valores de 1980 en el año 2073 aproximadamente. Mientras que el resto del planeta tendrá que esperar hasta mediados del siglo XXI.

El ozono en la estratosfera es fundamental puesto que absorbe algunos de los rayos solares ultravioletas que resultan peligrosos para cualquier ser vivo. En el informe de la ONU se desprende que estos avances en cuanto a Protección de la Capa de Ozono son consecuencia directa de la Convención de Viena y del protocolo de Montreal.

La puesta en práctica de estos avances ha evitado que los niveles de deterioro de la capa de ozono hayan avanzado más que podría haber llegado al escalofriante 1000% en el 2050, lo que habría provocado más de 20 millones de casos de cáncer de piel.

Actualmente, los índices de cáncer de piel han aumentado debido a la disminución de la capa de ozono. El más común es el cáncer de piel provocado a causa de las exposiciones a la radiación UV-B durante varios años.