La energía de fusión será una realidad dentro de 30 años
La energía de fusión promete ser la solución definitiva a los problemas energéticos del planeta. Similar al funcionamiento de una estrella como el Sol, generará energía limpia en grandes cantidades a muy bajo coste.

Sin embargo, los científicos llevan varias décadas buscando el modo de producir este tipo de energía de manera barata y, sobre todo, eficiente. Tras años de investigación parece que el horizonte empieza a despejarse.

En la actualidad, alrededor del 80% de la energía consumida en nuestro planeta tiene su origen en los combustibles fósiles. La eficiencia del carbón y el petróleo es limitada y su coste medioambiental inasumible a largo plazo. Por otra parte, las fuentes de energía renovable como la eólica o la solar parecen no acabar de despegar en términos de eficiencia.

Por este motivo, todas las esperanzas están puestas en el desarrollo de la energía de fusión. Europa, junto a varios países, tiene en proyecto la construcción de un reactor de fusión en el sur de Francia que, según se espera, se pondrá en marcha a principios de la próxima década. Con esta infraestructura se pretende avanzar definitivamente en la consecución de esta nueva forma de energía limpia y casi infinita.

Efectivamente, este tipo de energía trata de reproducir las reacciones que ocurren en el interior de las estrellas y para su funcionamiento sólo sería necesario el hidrógeno, uno de los elementos más abundantes del universo.

Sin embargo, para lograr la fusión es necesario controlar el gas a 200 millones de grados centígrados, una dificultad que ha ocupado las mentes más brillantes de las últimas décadas. A esa temperatura el gas se convierte en plasma y es necesario mantenerlo estable dentro de un campo magnético. El problema reside en el hecho de que, de momento, es demasiado caro producir este tipo de energía por las dificultades técnicas que implica. De hecho, ahora mismo, en los reactores experimentales se consume más energía de la que se genera.

El reactor experimental ITER pretende ensayar una nueva técnica de control de la fusión que, sobre el papel, parece que será eficiente.

Según Steve Cowley, director del programa de fusión británico:

En el año 2025 el ITER llevará a cabo un experimento histórico. En ese momento la mayor parte de los problemas técnicos estarán superados y podrá demostrarse que la fusión es viable.

El experto asegura que a partir de 2030 será económicamente factible el desarrollo masivo de esta nueva forma de energía que, si nada falla, revolucionará por completo nuestras vidas: dispondremos de una fuente inagotable y extremadamente limpia de energía, todo lo que siempre hemos soñado estará al alcance de nuestras manos.