La frontera entre el aire y agua
Un grupo de expertos de la Universidad del Sur de California en Estados Unidos ha conseguido demostrar que la frontera entre el agua y el aire es mucho más difícil de determinar de lo que se pensaba hasta el momento. Al menos así se defiende en el artículo publicado por la revista especializada Nature, donde también se sostiene la teoría de que la superficie del agua no es en realidad tan húmeda como lo que se cree.

Una afirmación de lo más contradictoria que a simple vista no parece tener mucho sentido, pero los científicos tratan de explicar esta hipótesis basándose en que la cuarta parte de las moléculas localizadas en la parte superior del agua tienen un átomo de hidrógeno en el líquido. Estas moléculas son de lo más misteriosas, ya que debido a sus características se encuentran entre a medio camino entre el estado gaseoso y el líquido.

La cosa se complica todavía más, cuando el responsable del estudio, es decir el científico Alexander Benderskii, explica en Nature que el hidrógeno libre se comporta como un átomo en fase gaseosa. Este sorprendente estudio, que aparece también publicado en el periódico generalista ABC, termina con la conclusión de que el equilibrio de nuestra atmósfera y la química del medio ambiente dependen de las reacciones químicas que tienen lugar en esa interfaz entre el aire y el agua.

Este desconcertante estudio pretende facilitar las claves para garantizar un nuevo procedimiento con el que tanto químicos como biólogos puedan ser capaces de estudiar otras interfaces. Una de las más importantes, además de los límites entre el agua y el aire, es la frontera que existe entre el agua y las biomembranas que establecen el borde de cada célula viva.