La gran isla de basura
En medio del Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de Hawai, encontramos el ejemplo perfecto de las consecuencias de la contaminación ambiental y el impacto del ser humano sobre la naturaleza. La “gran isla de basura”, el “séptimo continente” o el “gran parche de basura del Pacífico” son algunos de los nombres que recibe este descomunal vertedero marítimo, que dicen que tiene de tres a siete veces el tamaño de España.

Una catástrofe ecológica que quiere prevenir un grupo de científicos franceses, que se acercarán a analizar la zona para informar con más detalle de esta situación. Un inmenso remolino gigante donde los desperdicios generados por los seres humanos giran por la fuerza de la corriente en vórtice del Pacífico Norte, lo que impide que la basura se desplace hasta las costas.

Con un tamaño de 1,7 millones a 3,4 kilómetros cuadrados, que equivale de tres a siete Españas, y un peso de 3,5 millones de toneladas, el séptimo continente es sin lugar a dudas la mayor catástrofe ecológica del mundo. Un remolino que está formado por boyas, redes de pesca, cepillos de dientes, bombillas, tapas de botellas, pequeñas piezas de plástico…

Unos residuos que contaminan las aguas y envenenan a los peces que ingieren las partículas. Sin embargo, ésta no es la única la isla de basura que existe, ya que los investigadores piensan que hay otras cuatro islas más en otras partes del planeta, donde desde hace décadas se concentran los desperdicios de basura.

Una dramática situación de la que se sabe más bien poco, y que no preocupa a los dirigentes políticos que gobiernan el mundo, pero que presume de ser una de las catástrofes medioambientales más importantes. Un fenómeno contra el que debemos actuar inmediatamente, antes de que sea demasiado tarde.