La hormona de la felicidad
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas tienen un espíritu más alegre y optimista que otras? La respuesta a este interrogante se encuentra en la hormona Serotonina, conocida popularmente como la hormona de la felicidad.

Se trata de una hormona neurotransmisora que pertenece al sistema nervioso central. En otras palabras, es la sustancia que producen las neuronas para comunicarse entre ellas. Una hormona realmente interesante que demuestra lo increíblemente complejo que puede llegar a ser el cuerpo humano, y nuestras emociones.

La Serotonina interviene en sentimientos como la ira, la agresión, el deseo sexual, el sueño, y aumenta la autoestima y el bienestar. En definitiva, esta singular hormona es la principal responsable de nuestro buen o mal humor, y de que veamos la vida con una actitud positiva.

La Serotonina y la depresión

Tanto es así, que la Serotonina está relacionada directamente con enfermedades psiquiátricas como la depresión, ya que en buena parte de sus síntomas interviene también esta hormona. Se sabe que la Serotonina juega un papel importante como neurotransmisor en la inhibición de la ira, la agresión, la temperatura corporal, el humor, el sueño, el vómito, la sexualidad y el apetito.

De hecho, muchos fármacos antidepresivos, como el famoso Prozac, lo que hacen en realidad es modificar los niveles de Serotonina en nuestro organismo para controlar todas estas emociones. Sin embargo, existen alimentos que también nos proporcionan de manera más natural este aminoácido esencial en nuestro organismo, como por ejemplo el pescado, el pollo, la leche, la soja o las nueces.

Los niveles de esta hormona en el organismo son diferentes entre hombres y mujeres, puesto que ellos producen hasta un 50% más de Serotonina. Asimismo, numerosos estudios relacionan la depresión postparto y las molestias premenstruales con niveles bajos de Serotonina en el cuerpo femenino. Así que si quieres aportar un poco de felicidad y una actitud positiva a tu vida, no te olvides de introducir alimentos en tu dieta que aporten estos aminoácidos y realizar deporte de manera frecuente, porque también ayuda mucho.