La migración envejece a algunas aves
Cambiar de lugar en busca de alimento podría pasar factura a las aves en forma de envejecimiento prematuro. Así lo afirma un estudio publicado en The Auk: Ornitological Advances, concluyendo que las migraciones podrían suponer un envejecimiento prematuro de las aves.

En concreto, el estudio se ha centrado en la observación de los juncos ojioscuros (Junco hyemalis), un ave de pequeño tamaño y amplia distribución, en la que se detectó un acortamiento de los telómetros, lo cual está relacionado con un envejecimiento prematuro.

Un acortamiento de los telómeros

Situados en los cromosomas donde se almacena el ADN, los telómeros se acortan cada vez que se dividen las células, acortándose conforme un organismo va envejecimento. De este modo, su longitud es un termómetro sobre el ritmo de envejecimiento y también acerca del nivel de bienestar.

En este caso, el estudio ha concluido que las migraciones podrían acelerar el envejecimiento y, por lo tanto, conllevar una muerte más temprana, ya que se ha comprobado que los telómeros son más cortos en las aves viajeras.

La migración envejece a algunas aves
El estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Dakota del Norte, buscaba saber cómo afectaba la migración a las aves mediante la medición de la longitud de los telómeros.

Los resultados demostraron que realmente la migración supone un gran coste energético, pero se entiende que si las aves lo asumen es precisamente porque obtienen más beneficios que perjuicios.

Tras analizar ejemplares de juncos o ojioscuros migratorios y no migratorios de un año de edad concluyeron que el primer grupo tenían los telómeros más cortos, con lo que la migración les suponía un coste importante.

Según Carolyn Bauer, directora de la investigación, la hipótesis que podría explicar la razón por la que pagan ese alto precio sería la inversión en la reproducción. Es decir, su prioridad no es tanto vivir más sino sacar adelante a sus crías.