Lago subterráneo en una luna de Júpiter
Los astrónomos ya tienen la prueba que buscaban para probar la existencia de agua líquida en nuestro Sistema Solar, gracias al hallazgo de un gran lago situado bajo la helada superficie de una de las lunas de Júpiter. Según los últimos datos, la cantidad de agua caliente registrada en este misterioso satélite podría ser la causante de las fracturas localizadas en la gruesa capa de hielo que cubre al planeta.

Asimismo, la proximidad de este líquido con respecto a la corteza lunar, que se sitúa por debajo de los 3 kilómetros, podría ser la causa de las numerosas fracturas registradas en el hielo de la superficie de la luna de Júpiter. Sin embargo, los expertos en astronomía coinciden en que la corteza helada del satélite es demasiado gruesa, y ni siquiera el agua conseguiría fracturarla.

Las múltiples observaciones realizadas en el satélite demuestran que existen centenares de extrañas formaciones y fisuras repartidas por toda la superficie de Europa. Desde el punto de vista geológico, son áreas de terreno muy irregular donde se alzan impresionantes cúpulas heladas y bloques de hielo, con unas características similares a las de los icebergs. Un fenómeno que tiene en jaque a la comunidad científica, que únicamente puede explicar estas curiosas formaciones como una especie de hielo destrozado.

El agua subterránea y caliente, hace que una pequeña parte del hielo se derrita, aumentando la cantidad de agua y al mismo tiempo provocando estas fracturas. Unas grietas que son visibles desde el espacio y que tienen en jaque a la comunidad científica. Existen diferentes teorías e hipótesis que explicarían estos fenómenos localizados en la Luna de Júpiter más misteriosa, conocida con el nombre de Europa.

Algunos científicos piensan que podría deberse a la existencia de un océano subterráneo que funde y rompe el hielo. Sin embargo, otros piensan que ni siquiera las altas temperaturas de este líquido elemento podría derretir la gruesa capa de hielo.