El lago Urmia se tiñe de un misterioso color rojo
El lago Urmia, en Irán, no deja de ser noticia. Si su impactante merma a consecuencia del cambio climático está convirtiéndolo en un auténtico desierto de sal, ahora asistimos a otra sorprendente circunstancia. Esta vez, el misterio viene vestido de un color encarnado y la ciencia no acaba de saber a qué se debe este curioso fenómeno.

Un fenómeno que lo ha convertido en un lago teñido de rojo de un modo tan repentino. ¿Un vertido, una fuga de no se sabe qué, un movimiento de tierras que ha llenado la tierra de lodo? O quizá, teniendo en cuenta lo habitual de la proliferación de las algas rojizas, vayan los tiros por ahí.

¿Algas o bacterias?

La explicación de esta situación, que ha teñido las aguas del lago en apenas tres meses, como puede verse en las imágenes comparativas, es una suma de factores. Por un lado, el lago está secándose, y al tratarse de un lago salino, la consecuencia es que concentración de la sal aumenta.

Así lo ha confirmado la NASA, basando su estudio en imágenes satelitales del antes y el después. Al avanzar el verano deja de llegarle agua dulce procedente del deshielo y cambia la salinidad. Es entonces cuando unas microalgas denominadas Dunaliellas reaccionan químicamente ante esta mayor proporción de sal, adquiriendo un intenso color rojo.

El lago Urmia se tiñe de un misterioso color rojo
Igualmente, según el Observatorio de la Tierra de la NASA, también podría deberse a una hiperactividad de poblaciones masivas bacterias amantes de la sal, como son las Halobacteriaceae. No es la primera vez que estas bacterias tiñen de rojo grandes masas de agua. Sea como fuere, anteriormente se había observado este cambio de color, pero ahora se teme que junto con la desecación del mismo acabe siendo un paso más hacia su desaparición.

Más allá de la anécdota, el problema es el desequilibrio que esto provoca en el ecosistema. La desecación del hábitat de numerosas especies y este cambio microbiológico ha afectado a la fauna y flora. Y, por supuesto, si no hay agua no hay posibilidad de uso para la agricultura, otro problema que habrá que afrontar, pues muchos agricultores dependen de él para regar sus campos.