Las estrellas fugaces no son estrellas
Que las estrellas fugaces no sean estrellas explica que también se les llame meteoros, aunque también hay que teneren cuenta que éstos no siempre son estrellas fugaces.

¿Pero, entonces qué son exactamente las estrellas fugaces? Efectivamente, son meteoros y su visión poética, ese rastro de fuego en el cielo, sin duda es más afín a esa definición de “estrella fugaz”.

Meteoros que se queman

Cuando vemos una estrella fugaz estamos contemplando la caída de un objeto que se consume en la atmósfera. Se trata de un fenómeno luminoso que se produce cuando un meteroide que tiene la forma de una partícula de pocos milímetros atraviesa nuestra atmósfera.

Al llegar a la atmósfera de la Tierra se produce una fricción que lo quema y, como consecuencia de ello se ilumina y vemos ese trazo luminoso que tanto ha intrigado a los humanos.

Desde la noche de los tiempos

Ya nuestros ancestros prestaron mucha atención a las estrellas fugaces. Se consideraban un fenómeno religioso y se han incluido en numerosas leyendas.

Actualmente, se consideran un espectáculo y dice la tradición que pedir un deseo al ver una estrella fugaz puede hacerlo realidad. Sea como fuere, disfrutar de su visión es un espectáculo de auténtico ensueño.

Las estrellas fugaces no son estrellas
Como cada año la Tierra pasa por los mismos puntos del espacio y en el mismo periodo, por lo que algunos meteoros tienen un periodo regular. Es por ello que hay noches durante el año en que se ven más estrellas fugaces.

Sobre todo, en agosto, cuando se produce el espectáculo de las Perséidas o en otros momentos del año en los que podemos ver las oriónidas, las leónidas o, por ejemplo, las gemínidas. Son las famosas lluvias de estrellas fugaces, pero no es necesario esperar para verlas. Si nos la noche es clara podemos ver alguna que otra.