Las tormentas terrestres y la antimateria
La antimateria es uno de los términos científicos más citados en los últimos años cuya principal diferencia con respecto a la materia es su carga eléctrica, que es totalmente opuesta. Muchos expertos cuestionan la existencia de la antimateria, aunque recientes estudios han conseguido sorprender una vez más con nuevos hallazgos que ayudan a resolver los secretos de nuestro universo y de todos aquellos misterios que lo rodean.

El telescopio espacial Fermi ha detectado chorros de estas antipartículas en las nubes, y todo parece indicar que proceden de las tormentas terrestres, que al actuar como aceleradores de partículas de grandes dimensiones emiten destellos de rayos gamma. Los expertos coinciden en que buena parte de los destellos de estos rayos producen formas de partículas de antimateria.

Este poderoso telescopio está especialmente diseñado para estudiar fenómenos energéticos de nuestro Universo, sin embargo también permite observar la Tierra, lo que ha hecho posible este hallazgo. El instrumento se encontraba situado justo encima de una tormenta y aunque el dispositivo Fermi no podía ver el fenómeno, se conectó magnéticamente a él, obteniendo información clave acerca de la presencia de estas antipartículas.

En la actualidad, la antimateria carece de utilidad práctica para el ser humano, ya que es tan peligrosa como una reacción nuclear no controlada, y además el proceso de crear antimateria es muy costoso.

Un hecho conocido por todos es que en el origen de nuestro Universo ya existían estas antipartículas, en cantidades similares a la materia. Aunque a partir de ahora otro punto interesante que deberá estudiar la comunidad científica es la presencia de la antimateria en las tormentas terrestres. No cabe duda de que se trata de una investigación que despierta gran curiosidad entre los científicos, ya que a día de hoy la antimateria continúa siendo uno de los fenómenos más desconocidos de la ciencia.