Lo que viene después del Bosón de Higgs
El descubrimiento del Bosón de Higgs ha supuesto un hito para la historia de la física. Esta partícula nos permite comprender por qué los objetos tienen masa, qué es lo que permite que la tengan.

Ahora bien, tras el hallazgo, ¿Qué pasos dará a continuación la ciencia? ¿De qué ha servido este importante descubrimiento? Vamos a repasarlo a continuación.

En primer lugar, el hecho de que el Bosón de Higgs exista y no sea una quimera teórica, ha servido para confirmar el Modelo Estándar de la Física. De haber fracasado la búsqueda, habría sido necesario replantearse toda la física desarrollada en el último siglo.

Sin embargo, el Modelo Estándar aún debe llenar algunos vacíos. Por ejemplo, el problema de la gravedad. Los físicos aún no son capaces de cuantificar la gravedad, una de las fuerzas fundamentales que operan en el Universo conocido. Por otra parte, este modelo sigue sin dar una explicación razonable para la materia oscura y la energía oscura, que representan casi el 96% de la masa total del Universo.

El descubrimiento del Bosón de Higgs es quizá la pieza que nos faltaba para empezar a comprender estos enigmas.

De él sabemos también que es el responsable de que las partículas tengan masa y de que hayan podido juntarse para formar átomos. Pero aún no sabemos por qué las partículas tienen la masa que tienen y no otra. Probablemente en los próximos años se trate de dar una respuesta a esta pregunta.

Otra cuestión candente: la unificación de las fuerzas. El descubrimiento del bosón de Higgs nos ha permitido unificar el electromagnetismo y la fuerza nuclear débil. Ahora queda por unificar la fuerza nuclear fuerte. Se trata, en definitiva, de obtener una explicación unitaria y no contradictoria para todas las fuerzas que operan en el Universo. Cuantas más piezas tengamos a disposición, más cerca estaremos de la resolución del problema.

Y, por último, el asunto de la supersimetría. Algunos teóricos defienden que cada partícula conocida tiene una superpartícula relacionada cuyas característica son ligeramente distintas. Esta idea nunca se ha demostrado experimentalmente, pero es objeto de estudio porque ayudaría a explicar dos fuerzas que hemos mencionado: la fuerza de la gravedad y la fuerza nuclear fuerte.

Así pues, como siempre ha ocurrido, la resolución de un enigma abre las puertas de tantos otros enigmas. Siempre será así, mientras queden cosas por explicar. Pero está claro que el Bosón de Higgs es una pieza fundamental para abordar los nuevos retos que hemos comentado aquí.