Los agujeros negros más próximos a la Tierra
Los agujeros negros son unas regiones finitas del espacio-tiempo que surgen debido a una importante concentración de masa en su interior. El considerable aumento de su densidad crea un campo gravitatorio que consigue atrapar hasta los fotones de luz, dicho de otra forma, ninguna partícula puede escapar de un agujero negro.

Se trata de uno de los aspectos que mayor interés despierta entre los expertos en la materia y los aficionados a la astronomía. Son muchos los descubrimientos que surgen a menudo relacionados con estos misterios del Universo, como por ejemplo el último hallazgo de un grupo de científicos de la NASA que afirma haber encontrado los más agujeros negros supermasivos más cercanos a la Tierra, concretamente a unos 160 millones de años luz.

Situados muy próximos al centro de la galaxia espiral NGC 3393, que presenta unas características similares a las de nuestra Vía Lactea, se encuentran estos agujeros negros, relativamente cerca de nuestro planeta si tenemos en cuenta los estándares cósmicos. Su descubrimiento ha sido posible gracias al observatorio de rayos-X Chandra de la NASA, lo que ha llevado a los astrónomos a preguntarse cuántos agujeros negros más están en el Universo esperando para ser descubiertos.

A la espera de nuevos hallazgos, podemos afirmar que nos encontramos ante los agujeros negros supermasivos más cercanos a nuestro planeta. Una de las materias de estudio más atractivas de la ciencia y que probablemente más teorías plantea acerca de su clasificación y origen. Sin embargo, una de las hipótesis más defendidas en los últimos tiempos reafirma este descubrimiento y sugiere que todas las galaxias elípticas y espirales tienen en su centro un agujero negro supermasivo, cuya gravedad es lo suficientemente grande como para mantener la unidad de la galaxia.