Los caballos se comunican moviendo las orejas
Un movimiento de orejas equino puede tener un significado especial que, entre otras cosas, sólo podrá descifrar otro caballo. Porque, además de servir para musitarles palabras de amor, como hacía Robert Redford en “El hombre que susurraba a los caballos”, las orejas les dan mucho juegos estos cuadrúpedos y, de hecho, su movimiento conforma una suerte de lenguaje que forma parte de una compleja comunicación social.

Si bien los humanos no tenemos orejas móviles, sí compartimos con ellos esta forma de hablar sin palabras, mediante un lenguaje corporal en función de los movimientos, la mirada o la orientación de la cabeza. En ambos casos, son maneras de comunicación avanzadas que surgen en sociedades donde se producen valiosas interacciones impredecibles que se necesita decodificar.

El lenguaje equino: ojos, orejas y cabeza

Así, según concluye un estudio publicado en Current Biology, los caballos son sensibles a las expresiones faciales y la atención que muestran otros caballos mediante la dirección de sus ojos y orejas, la orientación del cuerpo y la inclinación de sus cabezas.

Los caballos se comunican moviendo las orejas
El estudio no se centró en las típicas interpretaciones de las orejas caídas o erectas como señal de relax o alerta, respectivamente. El objetivo era enfocar su lenguaje corporal como modo de comunicación social entre ellos.

La investigación descubrió por primera vez que las orejas de los caballos son una visual crucial a la que otros caballos responden.”De hecho, para guiarse por el lenguaje corporal, los caballos tienen que ver primero ojos y orejas antes de fijarse en la dirección de la cabeza del otro caballo”, concluye Jennifer Wathan, de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.

Estos hallazgos, por último, desmienten la creencia de que los animales con los ojos a los lados de sus cabezas no pudieran comunicarse a través del movimiento de los ojos.