Los chismes agudizan nuestro sistema visual
Si eres de los que piensa que la ciencia es aburrida, seguro que el artículo de hoy te resulta de lo más curioso, una ejemplo más que demuestra que la ciencia también puede ser interesante e incluso divertida. Resulta que la Universidad del Noreste de Boston en Estados Unidos ha descubierto que un chisme negativo hace que nuestro sistema visual si interese mucho más por esa persona.

Los autores de la investigación explican que cuando nos presentan dos cuadros, nuestro sistema visual sólo es capaz de apreciar uno de ellos. Partiendo de este fenómeno totalmente involuntario, los científicos realizaron dos fases distintas en su experimento donde participaron estudiantes de la universidad. En la primera se visualizaron 20 caras sin expresión emocional y con una descripción de un comportamiento negativo, otro neutro y otro positivo.

En la segunda parte del estudio, se enseñaron las caras con asociación negativa y además se añadieron 20 caras nuevas. De esta forma, los participantes podían ver una cara para un ojo y una casa para el otro. El resultado fue que al elegir entre la casa y la cara con descripción positiva o neutra, no había grandes diferencias. Sin embargo cuando el rostro iba acompañado de un cotilleo negativo o morboso, nuestro cerebro se olvidaba casi por completo de la casa, centrando todo su interés en el individuo.

Esta compleja explicación se debe en opinión de los científicos a que determinadas regiones de nuestro cerebro que están implicadas en los sentimientos y en el aprendizaje, están a su vez conectadas con el sistema visual y con las zonas del cerebro responsables de la percepción. Sin duda una investigación de lo más curiosa que explica esa malsana curiosidad por los chismes ajenos, sobre todo cuando son malos o morbosos.