¿Los dinosaurios rugían?
En ocasiones, la paleontología consigue hacer deducciones pasmosas a partir de restos que, pese a parecer poca cosa, en realidad esconden una información increíble. Pero también tiene puntos débiles, y uno de ellos es el campo de los sonidos. ¿Cómo saber, por ejemplo, cuál era el sonido emitido por los dinosaurios? Los restos fósiles no hacen luz al respecto.

La dificultad de averiguar más al respecto estriba en la falta de animales mejor conservados, pero la noche de los tiempos queda demasiado lejos para ni siquiera soñar con restos que permitan conservar los tejidos blandos con el fin de poder estudiarlos.

Otro gallo cantaría si el hielo los hubiera mantenido criogenizados de forma natural, como ha ocurrido con algunos mamuts, como el bebé mamut Lyuba, que se conservó intacto bajo el hielo siberiano. Y sí, soñar es gratis, pero no responde a los interrogantes.

¿Y las películas que los hacen rugir sin descanso, en qué se basan? “Son simple especulación”, afirma Lindsey Zanno, paleontólogo de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Hoy por hoy, se desconoce qué sonidos emitían los dinosaurios.

¿Los dinosaurios rugían?
Deducir cómo eran sus sonidos a partir de la vocalización observada en sus descendientes modernos, como aves o cocodrilos, tampoco aporta pistas fiables, pues se observa una abundante causuística.

A pesar de que no se conoce cómo funcionaba su tejido blando, herramientas fonadoras propias de los vertebrados, los expertos presuponen que hacían algún tipo de ruido. Su enorme tamaño y fiereza, -aunque los había de distintas dimensiones y algunos eran pacíficos y herbíboros-, lleva a pensar que no eran animales mudos, precisamente.

El tema sigue estando abierto y cualquier afirmación no deja de ser mera hipótesis. Una incógnita que la ciencia todavía no ha logrado resolver, pero la dinosauriomanía exige respuestas. De no encontrarse respuesta científica, la imaginación hará de las suyas…