Los hongos pueden provocar fuertes lluvias
Que las zonas verdes influyen en el clima no es nada nuevo, como tampoco la relación entre las lluvias y la evaporación de la humedad que emiten las plantas. De hecho, se trata de un fenómeno que forma parte del ciclo hidrológico.

Sin embargo, todavía hay mucho que descubrir al respecto y un reciente hallazgo sobre el rol de los hongos en la formación de lluvia ayuda a entender un poco más los ecosistemas, antesala de la lluvia.

Influye en el clima de la Amazonia

Científicos de la Universidad de Miami, en Estados Unidos, ha descubierto que las basidiosporas de los hongos, un tipo de esporas de tipo reproductivo, pueden formar alrededor de sí unas gotas de agua cuando se separan.

Para ello deben darse algunas circunstancias, por ejemplo que la separación sea activa, la presencia de una atmósfera húmeda y acumularse en ésta una gran cantidad de estas esporas. Como resultado, la humedad generada es tal que puede provocar fuertes lluvias.

Los hongos pueden provocar fuertes lluvias
Solo la separación activa crea una gota de líquido cuando la humedad condensada presente en el aire la cubre. Por contra, no ocurre con la separación pasiva.

La mera existencia de esa atmósfera húmeda basta para producir esas gotas, que son de un tamaño superior al original por la inclusión de la espora. A su vez, un paso previo a la formación de la lluvia.

Anteriormente, se creía que la humedad se evaporaba y no daba lugar a precipitaciones. El hallazgo, por lo tanto, subraya la importancia de cuidar los ecosistemas en su conjunto, pues hasta los elementos que puedan parece más insignificantes tienen un rol.

La formación de nubes en la Amazonia y otras áreas verdes está relacionada con la existencia de algunos de los hongos estudiados. En concreto, el hongo basidiomycetes, capaz de liberar hasta 30.000 basidioesporas en un segundo.

Recordemos que la Amazonía regula el clima de la región y es uno de los grandes pulmones del planeta. En este contexto debe entenderse la grave amenaza que suponen las actividades humanas, causa de su galopante destrucción.