Los insectos también tienen su propio sistema de mensajería
Según un equipo de investigadores del Instituto Holandés de Ecología, los insectos utilizan las plantas para comunicarse, como si fuesen teléfonos. Además, parece ser que estos pequeños seres también son capaces de grabar mensajes sobre el terreno para que otros insectos puedan “leerlos”, entre comillas, por supuesto.

Los resultados de esta investigación se acaban de publicar en la revista Ecology Letters. Se trata, sin duda, de un descubrimiento tan interesante como curioso. Veamos en qué consiste ese sistema de mensajería.

Ya se sabía desde hacía algunos años que algunos insectos herbívoros podían comunicarse sirviéndose de las plantas. Se devoraban las raíces de las plantas para que éstas cambiaran su composición química y emitieran determinadas señales en el aire.

Al parecer, estas señales indicaban a otros insectos que esa planta no debía ser comida, o bien por ya haber sido consumida, por estar ocupada, o por ser venenosa.

La novedad que aporta el nuevo estudio es que los mensajes que los insectos dejan en el suelo y en las plantas contienen más información de la que se creía. Estos mensajes son muy específicos y aportan detalles concretos sobre el vegetal. Por ejemplo, un insecto puede saber si la planta ha sido comida o atacada en algún momento de su vida; puede conocer detalles de su sabor o comestibilidad, etc…

Por otra parte estos mensajes se transmiten a las nuevas plantas, la descendencia. De esta manera, parece ser que los insectos pueden conocer momentos del pasado de la planta y de su propia especie. Además, estos mensajes tienen una influencia decisiva sobre el crecimiento y el comportamiento de los insectos, hecho que determina lo más importante: que se trata de mensajes escuchados.

Por supuesto, estamos ante una forma prehistórica de comunicación. Pero no deja de maravillarnos que estos pequeños bichos tengan, aunque sea vagamente, la capacidad de decirse cosas a través de las plantas.