Los inventos más raros de la historia
Como todo no van a ser grandes descubrimientos científicos que cambien el mundo, también tienen que existir ese tipo de inventos raros y con escasa aplicación práctica en nuestro día a día. Un buen ejemplo lo encontramos en un curioso detector de alienígenas, desarrollado como una empresa japonesa, y que se puede colgar de un llavero y así llevarlo siempre contigo, porque nunca se sabe cuando puedes necesitarlo.

Otro de los inventos más raros e inútiles de la historia es una curiosa máquina expendedora que nos ayuda a descargar nuestra ira, algo que en determinadas situaciones nos resulta necesario. Los artistas Ronnie Yarisal y Katja Kublitz han creado una máquina en cuyo interior encontrarás platos, copas y otros objetos de vidrio y de porcelana, que al ser seleccionados como si de una chocolatina se tratara, son destruidos por la propia máquina.

Los inventos más raros de la historia
Aquí no termina la cosa porque a lo largo y ancho de la geografía de nuestro planeta también encontramos otros inventos tan inútiles como raros, sin embargo el siguiente es desde luego sorprendente y está especialmente pensado para facilitar las cosas a los estudiantes. Se trata de un bolígrafo inteligente de la compañía Livescribe que sincroniza los apuntes con el sonido de las explicaciones del profesor. Todo hemos sido estudiantes y hemos tenido que coger apuntes, así que conocemos muy bien la gran utilidad de este artículo de escritorio, donde se quedan grabadas las explicaciones del profesor y así no nos perderemos ningún detalle.

Con este bolígrafo de última tecnología se terminaron las excusas para pedir apuntes o para justificar tus bajas calificaciones. Su funcionamiento es posible gracias a un par de micrófonos incorporados que graban las explicaciones, aunque lo más curioso de todo es que el audio queda grabado con las anotaciones que hayamos tomado. En otras palabras, si hacemos click con la punta sobre una parte del texto donde nos hemos perdido, la explicacióndel profesor será reproducida justo en el momento exacto. El único problema es que para beneficiarte de este curioso invento necesitarás unas plantillas especiales, ya que con los cuadernos normales no funciona.