Los misterios del cerebro
La política se cuela en la ciencia, y así lo demuestra un estudio científico publicado por la revista especializada Current Biology, donde los investigadores de una universidad londinense coinciden en que la orientación política de cada persona tiene su origen en el cerebro. Durante el estudio, los expertos llegaron a la conclusión de que existe un factor biológico determinante que condiciona nuestras opiniones.

Por lo tanto, existen diferencias cognitivas entre las personas de ideología liberal y conservadora, tal y como han demostrado los test psicológicos. En este sentido, las actitudes políticas vienen condicionadas por las influencias genéticas y por los factores ambientales. Lo que en otras palabras quiere decir que los pensamientos más liberales están relacionados con la actividad cerebral encargada de la resolución de conflictos, donde la presencia de la materia gris en la corteza cingulada anterior es mayor. Mientras que en el caso de las opiniones más conservadoras la materia gris es mucho mayor en la amígdala derecha.

Otro de los datos más curiosos que se extraen de esta investigación es la gran capacidad de los liberales a la hora de enfrentarse a situaciones conflictivas, frente a la facilidad de los conservadores de reconocer lo que puede suponer una amenaza. Todas estas conclusiones han sido posibles gracias a un estudio de científicos británicos, donde han participado alrededor de 90 voluntarios sanos con una edad media de 23 años.

Todos ellos se sometieron a un cuestionario previo que determinaba su orientación política, además de una resonancia magnética cerebral. Aunque es importante destacar que a pesar de todos estos datos, a la hora de razonar y realizar pensamientos abstractos también es importante la intervención de otras zonas del cerebro. Lo que en otras palabras quiere decir que las tendencias políticas no se limitan sólo a las estructuras de nuestro cerebro, ya que intervienen otros factores.