Los misteriosos círculos del desierto de Namibia
Las zonas desérticas de nuestro planeta están repletas de misterios que llevan de cabeza a la comunidad científica. Hoy os traemos el curioso caso de los anillos de hadas del desierto de Namibia.

Se trata de una suerte de círculos cuyo tamaño puede alcanzar hasta los doce metros de diámetro en los que no crece ni una sola planta. Tienen la apariencia de calvas en medio del terreno, como si algo impidiera el nacimiento de vida en esas pequeñas zonas. Además, donde no hay vegetación, se distinguen claramente por crear pequeños cráteres. Ahora un equipo de biólogos de la Universidad Estatal de Florida los ha estudiado en profundidad.

Esta misma semana se ha publicada en la revista Plos One un trabajo de este equipo de biólogos, liderado por Walter Tshinkel, en el que se explica que estos anillos tienen un ciclo vital: aparecen y desaparecen pasado determinado tiempo.

Los indígenas de la zona los conocen como las huellas de los dioses, significativo apodo. Y aunque la comunidad científica trata de darles una explicación, aún queda fuera del reino de la ciencia la razón por la cual existen estos extraños anillos.

Según parece, este tipo de formaciones existen también en otras partes del planeta. Sin embargo, en el desierto de Namibia no hay centenares, sino miles de estas calvas.

En el artículo liderado por Tschinkel no se da una explicación al fenómeno, pero sí se aportan algunos datos interesantes. Parece ser que los círculos de menor tamaño pueden existir cerca de 24 años, mientras que los más grandes permanecen sobre el terreno hasta 75 años.

Aunque hay muchas hipótesis sobre la mesa que tratan de explicar por qué se forman, ninguna es convincente desde el punto de vista de la ciencia.

Inicialmente se pensó que estos círculos tenían que ver con las colonias de termitas u otros insectos, pero esta posibilidad ha tenido que ser descartada.

Hay varios experimentos en curso que tratan de confirmar un u otra hipótesis. Pero, de momento, no hay nada seguro. ¿Qué os parece? Sin duda se trata de un curioso misterio que incluso los conspiranoicos no han tardado en defender como supuestas señales esotéricas.

Tschinkel opina que es posible incluso que se trate de uno de esos misterios que la ciencia nunca llegue a explicar. Tiempo al tiempo.