Los pájaros tienen dos veces más neuronas que los primates
Que entre los pájaros había especies con un poder cognitivo sorprendentes no constituye una novedad, pero sí lo la razón por la que ésta se produce. El quid de la cuestión está en sus neuronas, en algunos pájaros más numerosas que las de los primates y mamíferos en general.

El secreto de la inteligencia de pájaros como los cuervos o los pájaros cantores, entre otros los loros, pongamos por caso, ha sido al fin desvelado. En contra de teorías científicas que apuntaban a un cerebro conectado de forma distinto al nuestro, la razón es muy otra. Sencillamente, tienen más neuronas en un cuerpo más pequeño y, a una misma masa de cerebro, los pájaros nos ganan la partida.

Neuronas de alta densidad

A pesar de que su cerebro es significativamente más pequeño, sus neuronas tienen una densidad mayor, son más pequeñas y numerosas, con lo que su número es más elevado sin necesidad de contar con más espacio, según revela una nueva investigación de la Universidad de Venderbilt, en Nashville, Estados Unidos.

Los pájaros tienen dos veces más neuronas que los primates
De acuerdo con el trabajo, el gran número de neuronas que algunos pájaros tienen en su palio, la parte del cerebro que corresponde a la corteza cerebral explicaría su comportamiento inteligente. En concreto, se han estudiado las neuronas de más de dos docenas de especies de aves de muy distintos tamaños, desde el pinzón cebra hasta el emu, un ave gigantesca australiana, y las conclusiones no ofrecen lugar a dudas.

En las mediciones realizadas se descubrió que tienen más neuronas que los mamíferos o incluso los primates con la misma masa. Por ejemplo, el cerebro del guacamayo es más pequeño que una nuez, mientras que el del macaco es como un limón, pero aquel tiene más neuronas en su cerebro anterior, la parte asociada con el comportamiento inteligente.

A la hora de contar las células neuronales los cráneos de las aves tenían 136 millones de neuronas y 3,14 mil millones, dos veces más que los primates y cuadruplicando las de los roedores que tenían una masa cerebral comparable, explica Suzana Herculano-Houzel, líder de la investigación, cuyo artículo se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).