Los terremotos crean oro en cuestión de instantes
Las vetas de oro, tan preciadas y buscadas en todo el mundo, se forman gracias a una deposición de minerales fluidos calientes que fluyen desde las profundidades de la corteza terrestre.

Ahora se acaba de descubrir que los terremotos pueden acelerar el proceso de tal manera que el oro se crea al instante, en unas décimas de segundos apenas. Sorprendente, ¿no? A continuación, más.

El estudio, publicado en Nature Geoscience, revela cómo se producen los cambios del metal, desde un estado soluble hasta depósitos concentrados de gran tamaño.

El 80% de los depósitos de oro se forman según este proceso. Al parecer, una gran porción del oro que hay en la Tierra se formó hace 3.000 millones de años en zonas cercanas a vetas de cuarzo. Estas vetas aparecieron durante la formación de las montañas y tras la deposición de toneladas de agua en fallas sísmicas activas.

Aquí está la conexión: el oro se forma específicamente en zonas de fallas. Las vetas se crearon cuando los terremotos abrían cavidades repletas de liquido y provocaban grandes caídas de presión.

El estudio revela al detalle cómo se realiza este proceso. La presión cae en la fractura abierta y el fluido interior se expande y vaporiza. Este fenómeno se conoce como vaporización súbita. Así se genera el oro.

Los terremotos crean oro en cuestión de instantes

Grandes yacimientos en las fallas

Cuando hay un terremoto de 3 grados de magnitud, una fisura puede incrementar cerca de 200 veces. Pero un terremoto de grado 6, puede aumentarla hasta 13.000 veces. Las réplicas de los terremotos son las encargadas de consolidar las vetas de oro que se forman al instante.

Desde luego, el estudio tiene una utilidad muy clara: servirá para encontrar oro allí donde no se había aún buscado: en el interior inestable de las fallas.