Lyuba, el bebé mamut de la Edad de Hielo
Lyuba, nombre de ruso de mujer que significa amor, ha sido el elegido para bautizar a este bebé mamut más de 42.000 años después de su nacimiento. Su descubrimiento ha sido un colosal hallazgo para la ciencia, pues la pequeña cría se ha conservado intacta bajo el hielo siberiano durante todo este tiempo, para asombro del mundo.

Tan hermoso nombre se lo debe a sus descubridores, un pastor de ciervos y su hijo de la península rusa de Yamal, que la hallaron sepultada por el barro y momificada por el hielo. Fueron ellos quienes quisieron llamarla así, en honor a la esposa y madre: Lyuba.

Su cuerpo está visiblemente aplastado por el peso de los bloques de hielo, pero está tan bien preservada que los científicos no dejan de maravillarse ante este especímen, el más completo y mejor conservado jamás hallado.

Un mamut en una maleta

Lyuba viajó dentro de una maleta bien acolchada esta semana a Londres, con el fin de ser exhibida en el Museo de Historia Natural de Londres, donde podrá visitarse del 23 de mayo hasta el 7 se septiembre. Hasta ahora, su hogar era el Museo Shemanovsky de Yamalia-Nenetsia, en la región ártica.

Gracias a una suerte de criogenia natural, esta fascinante criatura que mide 85 cm de alto y 130 cm de largo conserva sus órganos interiores, si bien le falta la cola, probablemente arrancada por otros animales tras su fallecimiento.

Además, la presencia de restos de barro en su trompa hace pensar que podría haber muerto ahogada, mientras bebía agua o algún tipo de lodo. Se a como fuere, lo cierto es que Lyuba es una auténtica máquina del tiempo que nos transporta a miles de años atrás tan sólo mirándola. O, mejor, admirándola.

Lyuba, el bebé mamut de la Edad de Hielo
Los mamuts aparecieron por primera vez en el Plioceno, hace alrededor de cinco millones de años. Un cambio en las condiciones climáticas los dejó sin fuente de alimentación y, junto con la caza, propiciaron su extinción hace unos 5.000 años.