El ‘mamufante’: cada vez más cerca de resucitar al mamut
La ciencia lleva años intentando clonar animales, y de hecho va haciéndolo oficial y muy probablemente también en secreto. Mucho ha llovido desde la revolucionaria clonación de Dolly hace 20 años y ahora en el horizonte vemos recortarse la figura clonada de un mamut lanudo con toque de elefante asiático que, para qué engañarnos, sigue asombrando al mundo.

Entre los próximos desafíos de la clonación, en efecto, como viene anunciándose desde hace años, está el mamut. Con la particularidad de que en esta ocasión no es un animal común, sino un ser que lleva miles de años extinguido.

Un elefantes con rasgos de mamut

Por otro lado, se da la circunstancia de que su reencarnación no será demasiado pura, puesto que compartiría características con el elefante. Y, sea como fuere, la expectación mundial está más que asegurada.

Ahora tenemos fecha aproximada para la puesta a punto de la tecnología, por lo que cobra más visos de verosimilitud, un aspecto importante en este tipo de cuestiones, que más bien parece cosa de ciencia ficción. En concreto, el mamut lanudo podría volver a la vida en un par de años si todo marcha según lo previsto para un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard.

Así lo afirman ellos, al menos. Más allá del plazo, lo que deja ojiplático es otra afirmación, aquella que sostiene que pueda crearse un embrión de un híbrido entre el mamut y el elefante.

El ‘mamufante’: cada vez más cerca de resucitar al mamut
El “mamufante”, nombre también híbrido, nacería de un embrión que tendría elementos tanto del mamut lanudo como del elefante asiático. Según explica el líder del proyecto, el genetista George Church, el embrión será el de un elefante asiático al que se le han programado en su genoma algunos rasgos del mamut recuperados de restos congelados.

Entre otros rasgos seleccionados se encuentran unas orejas pequeñas, el pelo lanudo y sangre capaz de soportar las temperaturas de la edad del hielo, en la que vivió aquel animal. Eso sí, por ahora nadie habla de llevarlo a cabo, y no es por falta de ganas sino por cuestión de sentido común, ya que se los comités de ética consideran el experimento un acto de crueldad.