Marcos Paz: 300 fósiles en 1.000 metros cuadrados
En las canteras del partido bonaerense Marcos Paz ha tenido lugar un singular hallazgo: el descubrimiento de un yacimiento de alrededor de 300 fósiles en apenas un área de 1.000 metros cuadrados.

Investigadores y alumnos de la Universidad Nacional de La Plata, acompañados por vecinos aficionados y dirigidos por Leopoldo Solbelzon –investigador del CONICET y profesor de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo Nacional de la Plata- son los responsables de tan meritorio descubrimiento. Los fósiles pertenecen a distintas especies, hallándose entre ellos lo que parece ser toda una manada de mastodontes, parientes americanos de los actuales elefantes, que a día de hoy habitan exclusivamente en África y Asia.

Además de los mastodontes, han sido hallados restos de una cría de gliptodonte, antepasado del armadillo –o mulita, como es conocido el animal en Argentina-. Asimismo, también se han descubierto varios ejemplares de perezosos, caballos –que ya estaban extintos cuando los españoles arribaron a América-, guanacos, pecaríes, ciervos, tortugas…. y una amplísima variedad de pequeños anfibios y peces.

De igual modo se ha encontrado una cueva que aparentemente era hogar de un armadillo gigante, así como restos de lestodonte, pariente del perezoso que en la actualidad puede ser encontrado en los árboles de la selva amazónica.

No obstante, ninguno de los restos recién citados alcanza la importancia, por su singularidad, de un cráneo y mandíbula completos de macrauquenia, un camélido de gran tamaño en cuyo morro ostentaba una trompa semejante a la que hoy día luce el tapir (en la imagen superior mostramos una recreación de cómo debió de ser el animal).

¿Por qué hay tal cantidad de fósiles en un área tan reducida? Todo parece indicar que en esa zona había una depresión atravesada por un río, el cual arrastraba los restos hasta ese punto.