Misterioso cráter siberiano del ‘fin del mundo’
El descubrimiento de un cráter siberiano ha producido pasmo a nivel mediático, si bien los científicos andan bastante más calmados, simplemente con una lógica curiosidad por su origen y fecha de aparición. A esta locura viral ha contribuido su sorpresivo descubrimiento, su espectacularidad y ubicación en la enigmática península de Yamal, que para más misterio significa “el fin del mundo” en el idioma de los indígenas autóctonos.

Se trata de un agujero gigante de unos 30 metros de diámetro y una profundida de alrededor de 70 metros, lo suficientemente grande como para dejar boquiabiertos a sus descubridores, los tripulantes del helicóptero que trabajaba para una empresa petrolera que sobrevolaba la zona.

Resolviendo el enigma…

Unas fotos aéreas tomadas en el momento dieron la vuelta al mundo a través de internet. Y se desató la locura, disparó la imaginación… ¿Sería el impacto de un meteorito, quizá algún otro agente externo, llegaría hasta el centro de la Tierra? Todavía no hay explicación oficial, pero todo apunta a que se ha creado a consecuencia de un fenómeno natural provocado por el cambio climático.

Misterioso cráter siberiano del ‘fin del mundo’
Según opina el equipo de científicos que se ha desplazado hasta allí para investigarlo, este cráter con un lago helado en el fondo y una cascada de agua que resbala por sus paredes se habría formado a consecuencia resultado de una “acumulación de presión excesiva” subterránea. En concreto, se habría producido debido al aumento de temperatura en la región en los veranos del 2012 y 2013, concluye Andrei Plejanov, investigador del Centro de Investigación Científica del Ártico.

El momento de su formación se conocerá tras analizarse imágenes de satélite, al tiempo que se están analizando muestras de aire, agua y tierra, para determinar sus causas, especialmente para confirmar si esos aumentos de la temperatura han ocasionado unas condiciones cambiantes tan agresivas como para provocar este crácter. Como afirma Plejanov, “no hay nada misterioso aquí, es simplemente la ley de la madre naturaleza con su presión interna y los cambios en las temperaturas”.