La NASA descubre un planeta que podría ser habitable
Hacer de otro planeta un mundo habitable es, hoy por hoy, una loca utopía. Ciencia ficción pura y dura, no cabe duda, pero también es cierto que los científicos no dejan de buscarlo y de avanzar en este sentido.

El último hallazgo es, a su vez, el más prometedor. Se encuentra a 1.400 años luz y ha sido bautizado como Kepler-452b, apodado el “primo” de la Tierra. Y es que el telescopio espacial Kepler ha encontrado un nuevo candidato a albergar vida.

Un exoplaneta único

La NASA lo ha anunciado esta misma semana a bombo y platillo: los científicos han añadido a su lista de explanetas (se encuentran más allá del Sistema Solar) el primer exoplaneta que tiene unas características únicas por su tamaño, similar al de la Tierra, y con indicios de tener agua en su superficie.

Otro aspecto clave que convierte a Kleper 452-b en el exoplaneta más parecido a nuestro “hogar” es el hecho de que orbite alrededor de una estrella de tamaño similar al Sol.

La NASA descubre un planeta que podría ser habitable
Esta última es una característica esencial, que lo hace más idóneo que el Kepler-186f, hasta ahora considerado el más idóneo, si bien tenía el gran inconveniente de orbitar alrededor de una estrella enana.

¿Sería posible la vida?

Que varias misiones busquen planetas en la Vía Láctea, esperando encontrar un sustituto a la Tierra para asegurar nuestra supervivencia no significa que sea una solución viable.

No, al menos, hoy por hoy. En realidad, encontrar un lugar que reúna las características de nuestro planeta para cobijar las distintas formas de vida terrestres es tremendamente complicado.

Aunque el hallazgo de Kleper 452-b es un paso adelante todavía no existen técnicas capaces de dilucidar la presencia de agua. Además, incluso habiéndola otros factores podrían ser imcompatibles con la vida. Y, por supuesto, tampoco tendríamos manera de llegar hasta allí.