El nivel de sales en el cerebro controla el sueño y la vigilia
El funcionamiento del cerebro sigue siendo una continua fuente de sorpresas, y el capítulo del ciclo sueño vigilia es de los más desconocidos. Precisamente por ello, los avances científicos en este campo se consideran grandes descubrimientos, incluso cuando los resultados se ciñen a los ratones.

Aún estando pendiente su extrapolación al ser humano, resulta revelador conocer que existe una relación directa, a nivel de “toque”, entre el nivel de sales en el cerebro y el estado de vigilia o sueño.

Un paso más en el conocimiento del cerebro

De acuerdo con un nuevo estudio del Centro de Neurociencia básica y traslacional del la Universidad de Copenhague, en efecto, influir en el nivel de sales que rodean a las neuronas permite controlar el ciclo de sueño vigilia en ratones.

Es decir, los investigadores inyectaron sal en los cerebros de los ratones y lograron demostrar que las neuronas son sensibles a la estimulación. Se logró entender cómo la actividad neuronal del cerebro actúa para estar dormidos o despiertos.

El nivel de sales en el cerebro controla el sueño y la vigilia
Lejos de responder a mecanismos complejos, “el cerebro simplemente cambia el nivel de sales para controlar si estamos dormidos o despierto”, explica el profesor Maiken Nedergaard, líder del estudio, publicado en la revista Science.

A su vez, el estudio refleja la complejidad del funcionamiento del cerebro. Lejos de ser un sistema neuronal, intervienen otros muchos elementos. En este estudio, concretamente, se demuestra que procesos complejos como estar dormidos o despiertos exigen conocer distintos aspectos, así como su interconexión.

Un objetivo que aún está muy lejos de alcanzarse, si bien este tipo de hallazgos son pasos en la dirección correcta. No en vano, la necesidad de sueño de unas 8 horas diarias es un requisito esencial para el buen funcionamiento del cerebro. “Por sí solo, este hecho revela que todavía hay mucho más que tenemos que entender”, apunta el experto.

Para entender el funcionamiento cerebral es necesario ir más allá. “Centrarnos únicamente en las neuronas para entender la actividad del cerebro no es suficiente”, concluye.