Observado por primera vez el crecimiento de estrellas y planetas gigantes
El radiotelescopio ALMA, fundamental para el análisis de estrellas y planetas en formación, empieza a dar sus frutos. Hasta ahora tan sólo conocíamos teóricamente cómo se producía la formación de planetas. Ahora tenemos las primeras pruebas visibles de este proceso.

En los sistemas solares con estrellas jóvenes, los mundos en formación capturan gas proveniente del disco exterior de la estrella. Al mismo tiempo, este gas alimenta el crecimiento de la propia estrella. Vamos a descubrir el procedimiento al detalle.

La publicación se ha realizado en la prestigiosa revista Nature y se basa en la observación de la estrella HD 142527, situada a cerca de 450 años luz de nosotros. Es una estrella joven rodeada por un disco de gas y polvo cósmico. La estrella cuenta con dos planetas gaseosos gigantes que dividen en dos el disco de gas.

Estos planetas aumentan de tamaño al adquirir el gas del disco exterior de la estrella. Este gas se reparte, a su vez, hacia la propia estrella para su propio crecimiento. Lo importante de este procedimiento es que nunca antes había sido observado directamente.

Un planeta oculto en el gas

Además, según las observaciones que se han hecho, los científicos responsables del telescopio ALMA creen que hay un planeta oculto en el interior del disco de gas que provoca alteraciones en las corrientes.

Observado por primera vez el crecimiento de estrellas y planetas gigantes
Asímismo, se ha descubierto que gran parte del gas del disco se encuentra aislado y disperso. No se había podido ver hasta ahora. Este gas disperso prueba que las corrientes en el propio disco son causadas por planetas gigantes en formación. Es decir: no se pueden ver directamente estos planetas, pero tenemos datos suficientes como para suponerlos ciertos.

Lo interesante de este descubrimiento es que ayudará a fundamentar los modelos teóricos para la formación de planetas, aplicables también a la formación de la Tierra.