¿Por qué el océano Antártico escapa del calentamiento global?
El oceano Antártico tiene la peculiaridad de no sufrir el embate del calentamiento global. Sus aguas, por lo tanto, no están expuestas al aumento promedio de temperatura que se observa en la mayor parte del planeta.

Un misterio que acaba de ser desvelado ahora gracias a un nuevo estudio realizado en Estados Unidos, y el quid de la cuestión parece estar en los intensos vientos huracanados que, procedentes del oeste, azotan la zona Antártica, empujan hacia el norte la capa superficial del océano.

Según concluye este estudio publicado en Nature Geoscience, realizado por la Universidad de Washington y el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), las corrientes oceánicas dejan al descubierto las masas de agua inferiores.

Las aguas calientes llegan al Polo Norte

De este modo, estas corrientes empujan continuamente el agua de la Antártida hacia abajo, con lo que no entra en contacto con la atmósfera, manteniéndola lejos de la superficie durante siglos, de forma que la última vez que ese agua lo hizo fue antes de la revolución industrial, origen del inicio del cambio climático, cuyas causas son antropogénicas.

¿Por qué el océano Antártico escapa del calentamiento global?
Las corrientes oceánicas, apuntan los científicos, son la única razón por la que el calentamiento solo afecta a uno de los dos polos. La misma inmensidad del océano, sus distancias abisales son tales que pasan siglos hasta que experimenta los efectos del calentamiento global.

Por el contrario, en aquellas latitudes en las que el mar tiene una profundidad menor, como ocurre en el ecuador o en las costas occidentales del continente americano, los efectos del cambio climático se dejan sentir mucho antes.

Este hallazgo no solo permite conocer mejor la dinámica del cambio climático, sino que además supone un mazazo para los negacionistas, que se basaban en la desigualdad de los polos para negar la existencia del cambio climático.