Los océanos de la Tierra tienen remolinos de hasta 150 kilómetros de diámetro
La comunidad científica asegura que los gigantescos remolinos que se pueden encontrar en nuestros océanos, y de los que muy poca gente habla, son muy parecidos a los agujeros negros del espacio: nada escapa de ellos.

Dos estudiosos, George Haller, de la ETH de Zurich, y Francisco Beron-Vera, de la Universidad de Miami, han descubierto que estos remolinos pueden alcanzar hasta 150 kilómetros de diámetro. A continuación los descubrimos con más detalles.

Según se sabe, estos remolinos giran a la deriva en los océanos Pacífico, Atlántico e Índico. Su funcionamiento es idéntico al de los agujeros negros. En el caso de estos últimos, nada puede escapar de ellos, ni siquiera la luz. Además, los haces de luz y materia entran en los agujeros negros como en un remolino, formando órbitas circulares hasta llegar a su centro.

Los remolinos de los océanos tiene barreras en las que las partículas de fluido se mueven en bucles cerrados. Nada puede escapar de esos bucles (a menos que dispongamos de la suficiente potencia). Hasta ahora, los límites exactos de estos remolinos han permanecido indetectables. Pero la cosa va a cambiar en breve gracias a estos últimos estudios.

Los océanos de la Tierra tienen remolinos de hasta 150 kilómetros de diámetro

Vehículos de transporte

En la práctica, estos remolinos son un vehículo de transporte idóneo para microorganismos como el plancton y para toda clase de residuos. Por ejemplo, en el Océano Austral se encuentran los Anillos de las Agujas, un grupo de remolinos oceánicos que surgen periódicamente. Estos son los encargados de transportar agua salada hacia el noroeste.

Se cree que otros fenómenos celestes, como la gran mancha roja de Júpiter, tienen un funcionamiento exactamente idéntico al de los remolinos de la Tierra. La diferencia es que estos últimos no son fáciles de ver a simple vista o desde el espacio.