Origen del perro: ¿Cuándo y dónde se domesticó al lobo?
Los perros se domesticaron mucho antes que los gatos. Las teorías sobre la domesticación de los lobos se basan en restos arqueológicos de algunos de ellos que ya presentan rasgos de domesticación. Ello ocurrió con la convivencia del lobo con el hombre durante el tiempo suficiente como para que se produjera la transformación genética que dio lugar al perro. ¿Pero, cuándo ocurrió, y dónde?

Son las preguntas del millón. Si ese momento sitúa en torno a los 5.000 años en el caso de los felinos, con respecto a los perros encontramos teorías muy diferentes, aunque muchas de ellas necesitan hallar nuevas evidencias para lograr imponerse sobre el resto.

¿Asia, Europa, y cuándo?

Un estudio estadounidense difundido a finales del 2013 en la revista Science sostiene que los lobos fueron domesticados por cazadores-recolectores europeos hace más de 18.000 años. Con el paso del tiempo, los actuales perros y llegaron a ser mascotas, afirman científicos del departamento de Ecoología y Evolución de la Universida de California, Los Angeles (UCLA).

Para llegar a esta conclusión analizaron los genomas de seis familias actuales de lobos y comprobaron que ninguna tenía un genoma parecido al de los perros domésticos actuales. Tampoco encontraron parecidos con restos de lobos muy antiguos. Así, concluyeron que los perros vienen de un ancestro común extinto, todavía más antiguo aque aquellos.

Origen del perro: ¿Cuándo y dónde se domesticó al lobo?
Investigaciones anteriores difieren de forma importante. Una de las teorías, difundida en el 2011 sitúa el momento de la domesticación hace, al menos 33.000 años. Sustentada por Susan Crockford, investigadora de Pacific Indentications Inc., la teoría se basa en el análisis de un esqueleto de lobo parcialmente domesticado de esa misma edad, encontrado en el sur de Siberia.

Otras teorías apuestan por un origen asiático de los perros, pues es en aquella región donde hay una mayor diversidad genética. Una de ellas, llevada a cabo por el Real Instituto de Tecnología de Estocolmo, sostiene que las condiciones propicias se dieron hace entre 11.000 y 14.000 años en China. Afirman que todos los perros del planeta pertenecen a un sólo linaje y que el interés del ser humano por el lobo obedecía en sus orígenes a un simple interés alimenticio. Básicamente, se domesticaron para poder comérselo. Actualmente, además, los chinos siguen haciéndolo.