¿Cómo consigue Papá Noel repartir regalos a todos los niños?
La bonita leyenda de Papá Noel es una realidad poco científica, que no resiste los cálculos estadísticos pero, obviamente, tampoco ha de hacerlo. Su viaje para repartir regalos a todos los niños en sólo unas pocas horas es posible sólo en el mundo de los sueños, qué duda cabe, pero no por ello deja de resultar sorprendente cuando cogemos la calculadora.

La astrofísica Linda Harden, profesora en la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, se ha puesto con ello y, como era de esperar, ha extraído curiosas conclusiones. Calculadora en mano, la científica ha descubierto que el viejo barbudo ha de estar muy en forma para que los 370 millones de niños cristianos que hay en el mundo reciban sus regalos dentro del plazo marcado, que Harden estipula en 31 horas.

El frenético viaje de Papá Noel

Tanto es así que para cumplir con su cometido necesita hacer 822,6 visitas por segundo, un problema si consideramos no sólo el tamaño de su enorme barriga o las limitaciones de velocidad y carga del trineo, pues los regalos alcanzarían un peso de 353.430 toneladas.

Pero no hay nada imposible. No, al menos, si contara con un trineo supersónico, que viajara a 650 km por hora, lo que implicaría contratar los servicios de 214.000 renos que, además, fuesen voladores. En este punto, el estudio especifica que hipotéticamente este extremo también podría hacerse realidad con la ayuda de algunos de los muchos organismos vivos que existen capaces de ayudar a los renos a volar. ¡De nuevo, naturalmente, volvemos al reino de la fantasía…!

¿Cómo consigue Papá Noel repartir regalos a todos los niños?
El pobre Santa tampoco tiene tiempo para entretenerse demasiado. Ni medio segundo, en realidad. Según las cuentas de la profesora, tiene una milésima de segundo para dejar los regalos, lo que implica elegir el regalo, salir del trineo, entrar a la casa, dejar los juguetes, comer un aperitivo y volver al trineo. Por suerte, luego tiene todo un año para reponerse del esfuerzo, mientras los duendecillos fabrican los juguetes para las próximas Navidades.