Los pechos grandes… ¿por qué gustan tanto?
La locura que desatan unos pechos prominentes sigue siendo un misterio. La ciencia no acaba de ponerse de acuerdo para encontrar la razón que explique esa preferencia por los pechos en general y por aquellos especialmente prominentes en particular.

De lo que no hay duda es de que los pechos abundantes son dos razones de peso si de atracción sexual se trata. Del mismo modo que un reciente estudio halló que unas posaderas importantes se relacionan con la fertilidad, también la atracción por los pechos estaría relacionada con la reproducción.

Teorías y más teorías

Por un lado, existe una relación ancestral entre el hombre y los pechos femeninos, que tiene un fuerte componente evolutivo, pues el ser humano depende de la leche materna al nacer, primera y única fuente de alimento. De este modo, los senos tienen ese significado especial que se genera durante los primeros meses de vida, en los que el niño se siente seguro. En este sentido, unos senos grandes se asociarían más fácilmente que unos senos pequeños con unos senos llenos de leche, listos para amamantar a un bebé.

Los pechos grandes… ¿por qué gustan tanto?
Al elegir una pareja, por otro lado, reparamos en muchos aspectos de forma inconsciente para que la elección sea acertada desde el punto de vista evolutivo. Es decir, los hombres se sienten atraídos por los pechos grandes como símbolo de mujer sana, bien alimentada y, por lo tanto, fértiles.

Otras teorías atribuyen la atracción por los pechos grandes a la anatomía, situando el momento evolutivo en el que fuimos bípedos y fueron más visibles la causa de esa especial atracción. En todo caso, esta teoría no explica por qué los senos de mayor tamaño atraen más. Aunque hay teorías para todos los gustos, pues otra afirma que las mamas grandes gustan menos porque tienen a no ser simétricas. Una teoría muy arriesgada y, sobre todo, difícil de demostrar, si no imposible.