Pinturas prehistóricas en Indonesia, más antiguas que las de Altamira
En contra de lo que se creía hasta ahora, Europa podría no ser la cuna del arte rupestre, considerado uno de los primeros indicadores del pensamiento humano abstracto. Gracias a un hallazgo en unas cuevas de Sulawesi, en Indonesia, ahora sabemos que algunas de las muestras más antiguas de este tipo de arte están muy lejos del viejo continente.

Ello abre un interrogante sobre los orígenes del arte rupestre, concluye la investigación publicada en la revista Nature, dando fuerza a la hipótesis que sostiene que pudiera remontarse a miles de años antes. Para los autores de la investigación, arqueólogos de la australiana Universidad de Wollongong, no sería descabellado pensar que el arte rupestre tenga en realidad un origen muy anterior al de las sociedades modernas de Europa y del sudeste asiático que realizaron las producciones rupestres que conocemos.

Figuras de manos y animales

De ser así, habría sido practicado por los primeros humanos modernos que salieron de África decenas de miles de años antes, y tanto los dibujos figurativos de Sulawesi como los de Altamira no serían sino expresiones posteriores.

Al mismo tiempo que lo hacían nuestros antepasados europeos, los prehistóricos de Sulawesi también dejaban su impronta en las paredes de las cuevas por aquellas fechas, según confirman las doce representaciones en negativo de unas manos y dibujos de animales hallados en Sulawesi, que rondan los 40.000 años.

Pinturas prehistóricas en Indonesia, más antiguas que las de Altamira
En concreto, el perfil de las manos ha sido creado arrojando pintura alrededor de las manos, en estarcido, con una antigüedad de al menos 40.000 años, lo que las convierte en la muestra más antigua de este tipo de arte. Por su parte, la pintura de un gran cerdo que se alimentaba de fruta o babirusa, supera los 35.400 años.

Recordemos que en Europa se cuenta con verdaderas joyas del arte rupestre, como los discos rojos de la cueva de El Castillo (40.800 años), en Cantabria, el bisonte de Altxerri de Guipúzcoa (39.000 años) o la famosa Altamira (35.600 años).