el planeta lucha contra el cambio climatico
El tan traído y llevado cambio climático no deja de ser objeto de estudio, pero pocas veces podemos encontrar un enfoque tan novedoso e interesante. Según una nueva investigación, la propia Tierra trata de evitar el cambio climático, aunque no lo consigue.

¿Pero, acaso el planeta tiene capacidad de entendimiento? No se trata de eso, lógicamente, sino de su reacción frente al aumento de emisiones de gases de efecto invernadero que más bien puede considerarse el resultado de una autorregulación. A la hora de explicarla, por lo tanto, lo cierto es que se utiliza un enfoque didáctico que, a su vez, humaniza al planeta, pero este pormenor no deja de ser una simple anécdota.

Un efecto que no soluciona el problema

En efecto, el quid de la cuestión va más allá. La relativa originalidad de este estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de California, Estados Unidos, es que pone el foco en el rol de la naturaleza para contrarrestar el avance del cambio climático.

Relativa porque, por otro lado, es ya un lugar común hablar del aumento de la emisión de CO2 podría ocasionar una explosión de naturaleza. Este estudio publicado en la revista Nature, por su parte, ha hallado por primera vez evidencia de que el planeta ha sufrido un cambio fundamental en las plantas de la Tierra” como consecuencia de haber sufrido cambios sin precedentes en el clima durante la era industrial, explica J. Elliott Campbell, líder del trabajo.

El planeta lucha contra el cambio climatico
Para llevar a cabo la investigación se tuvo que idear un método capaz de realizar una estimación global de los niveles de actividad fotosintética de los seres vivos, concluyendo finalmente que en los últimos 200 años las plantas han absorbido un 30 por ciento más de CO2.

Además, se consiguió hacer por primera vez una estimación global y a largo plazo de los niveles de fotosíntesis de los seres vivos, y pese a haber aumentado, el resultado no puede considerarse positivo, pues a pesar de que se produce un crecimiento de los cultivos, el aumento no es selectivo, por lo que “también beneficia a malas hierbas y a especies invasoras”. A lo que, obviamente, hay que añadir las nefastas consecuencias del cambio climático, concluye.