¿Por qué explota el maíz al hacer palomitas?
Seguimos repasando preguntas y respuestas curiosas, de la vida cotidiana y relacionadas con el mundo de la ciencia. Hoy, nos acercamos al misterioso mundo de las palomitas y su proceso de creación.

La pregunta es sencilla: ¿por qué explota el maíz al hacer palomitas? A continuación explicamos al detalle este curioso proceso.

Las palomitas existen desde tiempos inmemoriales. Los amerindios ya las hacían en época precolombina. Sin embargo, no fue hasta 1983 cuando se explicó científicamente su proceso de formación.

De entrada, hay que decir que morfológicamente el grano de maíz está recubierto por una cobertura o pericarpio. En el interior está el germen de la planta y el endospermo, donde se almacena el almidón que alimentará al embrión de la planta.

El proceso de creación de una palomita

Cuando los granos de maíz se calientan hasta una temperatura de 66ºC, el almidón del maíz absorbe la humedad que hay en el interior del grano.

Cuando se alcanza la temperatura de ebullición del agua, al no ser el revestimiento del maíz poroso, sino resistente, aumenta la presión interna del grano con una consecuencia fatal para él.

En efecto, cuando se alcanza una temperatura cercana a los 180 grados centígrados, la presión interna llega a ser nueve veces superior a la atmosférica y finalmente la cobertura explota.

El agua que ha sido absorbida por el almidón, en ese momento, se evapora y expande muy rápidamente y la cobertura explota. De esta manera, el almidón acaba adquiriendo, tras la explosión, la forma de espuma seca y crujiente que conocemos como palomita.

Parece un proceso mágico pero, como vemos, ha sido claramente descrito por la ciencia. Eso sí, no hay nada equiparable a una buena palomita. Las propiedades del maíz son únicas para obtenerlas en condiciones idóneas.