¿Por qué las bebidas con gas ‘explotan’ tras agitarlas?
Es un fenómeno cotidiano, al que estamos tan acostumbrados que no solemos preguntarnos el por qué. Pero la ciencia tiene respuestas fascinantes para tantas cosas del día a día que los más curiosos no podemos perdernos. En este caso, no defrauda al explicar por qué las bebidas carbonatadas “explotan” o salpican tras agitarlas.

Como bebidas carbonatadas que son, tienen disuelto el CO2. Al menos, así es cuando las envasan, a bajas temperaturas, con el objetivo de que el líquido admitan gran cantidad de gas. Sin embargo, a temperaturas superiores, como puede ser la de una nevera o a temperatura ambiente, el gas deja estar tan disuelto y cuando abrimos la lata o la botella tras agitarlas sale disparado. Ello es debido a que se encuentra a mayor presión que la que hay afuera.

Burbujas locas por salir

En efecto, a ello también contribuye que hayamos agitado previamente la lata o la botella antes de abrirla. Al hacerlo, el gas se transforma en pequeñas burbujas que se concentran en las paredes del envase, actuando de polo de atracción para el gas que estaba disuelto en el líquido.

¿Por qué las bebidas con gas ‘explotan’ tras agitarlas?
Cuando van escapando de éste y concentrándose en las paredes, aumentando la cantidad de gas que hay en en cada burbuja van haciendo subir la presión. Para entendernos, puesto que además los gases tienden a ocupar todo el espacio disponible y el volumen del envase es limitado, las burbujas están deseando salir y cuando les damos vía libre esa alta presión se convierte en una “explosión” de gas y líquido, el que arrastran las burbujas en su desesperación por escapar.

¿Cómo evitarlo?

Más allá de la anécdota, lo cierto es que las más de las veces tanta alegría resulta un tanto fastidiosa. Lo deja todo perdido y nos puede dar un buen susto ese tapón de vino espumoso que sale despedido con fuerza…. ¿Entonces, cómo evitarlo? En primer lugar, por precaución siempre miremos hacia otro lado cuando la abramos, y hagámoslo lejos de otras personas.

Si queremos prevenirlo, bastará con no agitarla o, si creemos que pudieran haberlo hecho, dejar que pasen unos minutos para que las burbujas se disuelvan y, con ello, descienda la presión de la lata.

Además, atentos al truco, porque es sencillo y eficaz: En el caso de una lata, simplemente, daremos unos pequeños toques (suavemente) con los dedos sobre los lados de la lata para evitar que salgan las primeras y arrastren el líquido con ellas. Si se trata de una botella, la solución no es otra que no agitarla, esperar si ya es demasiado tarde para eso y, en ambos casos, mantener la bebida bien fría para minimizar la formación de burbujas.