¿Por qué las nubes se ponen negras cuando va a llover?
Las nubes blancas, que parecen de puro algodón, son las más comunes, si bien pueden tomar una gran variedad de tonalidades. Cuando va a llover, decimos que el tiempo amenaza tormenta cuando observamos que adquieren un feo color gris, casi negro. ¿Pero, qué hace que adquieran ese color?

Para contestar a esta pregunta, aclaremos primero que las nubes no están formadas por vapor de agua, sino por partículas de agua transparentes que simplemente absorben la luz y la reflejan, confiriéndoles su característico color blanco. ¿Entonces, por qué cambian de color? Aunque las condiciones de iluminación influyen, su espesor o densidad acaba siendo definitiva para oscurecerlas.

Así, aunque las gotas de agua reflejan la luz que reciben, si la nube es densa, es decir, si está muy cargada de agua, la luz no puede atravesarlas y la vemos de color oscuro. Por contra, cuando la nube lleva poca agua esas gotas de agua microscópicas hay espacios entre las partículas que permiten pasar a la luz.

La densidad, cuestión clave

Por lo tanto, una misma nube, tras descargar, puede volver a relucir blanca, ya que su menor densidad permite volver a dispersar la luz, lo que significa que las partículas están más separadas y que la probabilidad de lluvia es mucho menor. Básicamente, podemos afirmar que las nubes son negras porque su densidad no permite que la luz las atraviese.

¿Por qué las nubes se ponen negras cuando va a llover?
¿Y cuándo descargan? La condensación del vapor de agua que contienen las nubes hace que éstas alcancen un diámetro determinado (mayor de los 0,5mm.), con lo que la gravedad las precipita hacia el suelo, razón por la que las lluvias también reciben el nombre de “precipitaciones”. Para ser más exactos, la lluvia cae a una velocidad superior a los 3 metros por segundo y depende fundamentalmente a la temperatura, la humedad y presión atmosféricas.