¿Por qué sufrimos migraña?
En una sociedad marcada por el frenético ritmo de vida que imponen las grandes ciudades, además de la contaminación ambiental y acústica y la falta de un correcto descanso, es lógico que el número de casos de ansiedad, problemas psicológicos y malestar físico sean la nota predominante de nuestro día a día. Una de las principales consecuencias del estresante estilo de vida de muchas personas es el dolor de cabeza, que empieza a ser cada vez más preocupante cuando se produce de forma mucho más frecuente e intensa.

En estos casos es más conveniente hablar de migraña o jaqueca, que puede llegar a incapacitar a la persona que sufre esta molestia. Se trata de una afección muy frecuente y de base genética que sufre entre el 12% y el 16% de la población, aunque el porcentaje es más alto en mujeres.

Generalmente el primer ataque se produce antes de los 30 años y lo habitual suele ser padecer entre uno y cuatro episodios al mes, que requieren un tratamiento especial para ponerles fin. La intensidad puede variar y afecta a un lado de la cabeza principalmente, además va acompañado de otros malestares como sensibilidad a la luz, náuseas y vómitos.

Determinar las causas principales de las migrañas no es fácil y no son totalmente conocidas, aunque se sabe que el componente hereditario es muy importante. Algunas explicaciones apuntan a la teoría vascular que se origina en las arterias craneales, mientras que la teoría neurogénica se refiere a una hiperexcitabilidad de la corteza cerebral occipital en los pacientes con migraña.

Sin embargo, hay quienes culpan a los factores ambientales o personales, como desencadenantes pero que no llegan a ser la causa principal, ya que la migraña tiene una base genética. A pesar de todo, una mala alimentación, la falta de horas de sueño, los hábitos de vida más perjudiciales, el ciclo menstrual y los factores psicológicos pueden ser también determinantes para que se produzca la enfermedad.