Premios Ig nobel 2014
Los estudios científicos tienen sus procedimientos, sus fases, su manera de difundirse y, sobre todo, sus conclusiones revisten un halo de trascendencia casi sagrada. Sin embargo, la ciencia también puede ser anecdótica e irrelevante, hasta el punto de resultar absurda y, sin duda, los Premios IG Nobel 2014 saben sacarle punta a este hecho.

En efecto, no todas las investigaciones persiguen resolver grandes problemas de la humanidad y más de los que imaginamos ni siquiera tienen demasiado sentido común, por muy serio que pretenda ser su propósito. En innumerables ocasiones la ciencia tiene objetivos mucho más prosaicos, y al tiempo excéntricos, que también tienen su minuto de gloria gracias a la revista de humor científico Anales de Investigación Improbable, que cada año entrega en la Universidad de Harvard, en Cambridge (EEUU), sus famosos premios Ig Nobel.

Los galardones de la última edición son como para tirarse de los pelos. En esta edición, las diez investigaciones más absurdas, desconcertantes y divertidas del año premiadas en recuerdo a Ignatius, hermano ficticio de Alfred Nobel (premios que parodian), han sido las siguientes:

1. Medicina: Según un curioso estudio del Centro Médico de Detroit, en los bebés que sufren una rara enfermedad llamada trombastenia se podrá detener hemorragia nasal severa colocando láminas de carne curada de cerdo en las fosas nasales.

2. Salud Pública: Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, EE.UU., sostienen la tesis de que los gatos tienden a morder a sus dueños, si estos se encuentran en un estado de depresión, con el consiguiente riesgo de que se le contagie la taxoplasmosis.

3. Física: Lo recibieron investigadores japoneses por descubrir el “coeficiente de fricción de la cáscara de banana” al ser pisada. Así, cuando una persona pisa una piel de plátano aumenta el riesgo de caída al disminuir drásticamente la fuerza de fricción entre el zapato y la cáscara y entre esta y el suelo.

4. Economía: Los Ig Nobel en este área fue para el Instituto Nacional de Estadística de Italia, por “asumir el liderazgo y cumplir con el mandato de la Unión Europea para que cada país incremente el tamaño oficial de la economía nacional incluyendo las ganancias de la prostitución, la venta de drogas ilegales, el contrabando y otras transacciones ilícitas”.

5. Neurociencia: La genial idea de “tratar de entender qué pasa en el cerebro de la gente que ve el rostro de Jesús en un trozo de tostada” hizo merecedores a un equipo chino-canadiense del Ig Nobel en neurociencia.

6. Nutrición: Un estudio español que propone fabricar salchicas con las cacas de los niños recién nacidos fue el justo ganador de una investigación titulada “Caracterización de la bacteria del ácido láctico aislado de excrementos de bebés como cultivo de potencial alimento probiótico”.

7. Ciencia Ártica: Investigadores alemanes y noruegos decidieron estudiar cómo reacciona un reno al ver humanos disfrazados de osos polares, es decir, al verse acechados por un depredador, concluyendo la siguiente obviedad: “el instinto de alerta e inicio para correr crece significativamente, en función de la distancia a la que se encuentra el oso”.

8. Psicología: Una investigación internacional se llevó el premio anti Nobel en esta categoría al “recopilar evidencia de que la gente que habitualmente se queda despierta hasta tarde es, en promedio, más narcisista, manipuladora y psicópata que la gente que habitualmente se acuesta temprano y que respectivamente se levanta temprano a la mañana siguiente”.

9. Biología: Concluir que los perros prefieren alinear el eje de su cuerpo con las líneas de los campos geomagnéticos norte-sur de la Tierra a la hora de defecar les ha valido el Ig Nobel a un equipo internacional.

10. Arte: Investigadores italianos midieron el dolor relativo que sufre una persona al observar pinturas hermosas y feas, concluyendo que el dolor es leve si se admiran obras de maestros como Sandro Botticelli o Tintoretto y agudo cuando se observan obras cubistas.

Aunque nos parezcan una locura, muchas no lo son tanto. Como reza el lema de los premios, son estudios que “primero hacen reír y después hacen pensar”. Si bien sus propuestas resultan ridículas o hilarantes, tienen un propósito serio y han aparecido en prestigiosas publicaciones científicas.