Prepara el desayuno perfecto para tus hijos
La alimentación es una de las cosas que más preocupa a los padres, es importante enseñar a los más jóvenes a tener una buena educación alimentaria y acostumbrarlos a comer todo tipo de alimentos sobre todo fruta, verduras y legumbres.

El desayuno es la comidas más importante del día, galletas, zumo, fruta o cereales ayudan a afrontar el día con energía y fuerza. Los nutricionistas recomiendan que los niños tomen un pequeño tentempié a media mañana como puede ser una pieza de fruta o un pequeño bocadillo.

Hay una serie de alimentos que deben estar en el desayuno de tus hijos por su alto valor energético y vitamínico. El primero de ellos es el yogur o productos lácteos, quizá uno de los más vulnerables a la contaminación puesto que deben conservarse en el frigorífico. Una opción más segura es elegir quesos curados y lácteos que no requieran refrigeración como por ejemplo los yogures pasteurizados.

La fruta debe estar siempre lavada con abundante agua para eliminar la suciedad puesto que la mayoría de las frutas se caracterizan por tener una elevada contaminación superficial. Hay que tener en cuenta que algunas piezas de fruta cuando se cortan deben consumirse lo antes posible como la manzana y la pera, ya que se deterioran rápidamente.

Un pequeño bocadillo con pan y embutidos es otra posibilidad para ofrecer a tus hijos un desayuno completo y nutritivo. Puede ir acompañado de lácteos o vegetales. Los frutos secos como las avellanas, las almendras o las nueces peladas son alimentos con bajo riesgo sanitario y suelen gustar a la mayoría de niños y niñas.

Para terminar el desayuno perfecto no debe faltar en la mesa el clásico bol con cereales en copos o en cómodas barritas. Son la forma perfecta para completar el desayuno, además presentados en forma de barrita resultan más higiénicos y fáciles de comer.