Pruebas de un pasado favorable para la vida en Marte
Han sido necesarios cuatro años de investigaciones científicas por parte de la agencia espacial norteamericana de la NASA para demostrar que en el pasado, las condiciones medioambientales de Marte fueron favorables para la vida humana.

El telescopio utilizado por la agencia espacial, llamado Spirit, ha encontrado evidencias de otros ambientes marcianos que fueron húmedos y no áridos como en la actualidad. Y esto ha sido posible gracias al estudio de un afloramiento mineral donde se concentraba un alto nivel de carbonato, originado en condiciones de humedad, y que se disuelve con el ácido.

La revista especializada Science, ha sido la encargada de dar a conocer este hallazgo científico a través de uno de sus artículos. Sin duda uno de los estudios más importantes llevados a cabo por los instrumentos de los que dispone la NASA, para este tipo de investigaciones científicas.

Spirit analizó la concentración de carbonato de magnesio de hierro en una determinada zona de la superficie marciana y que recibe el nombre de Comanche. Según los expertos en la materia, los canales excavados por corrientes de agua líquida ponen en evidencia que Marte era un planeta cálido. Sin embargo, el calentamiento de efecto invernadero de una atmósfera realmente densa ha modificado las condiciones medioambientales tal y como las conocemos actualmente, donde la aridez hace imposible cualquier tipo de vida.

Asimismo, los científicos que han participado en esta investigación han intentado determinar dónde fue a parar la mayor parte de ese dióxido de carbono. En opinión de algunos, se extendió por el espacio, mientras que otros muchos consideran que salió de la atmósfera por la mezcla de dióxido de carbono con agua. Las condiciones del fenómeno llevaron a la formación de minerales de carbonato.

Esta teoría ha hecho creer a una buena parte de la comunidad científica que la presencia de carbonato en Marte sería abundante. No obstante, por el momento no se ha encontrado pruebas de la evidencia de este mineral, ni siquiera con los instrumentos más avanzados de la NASA.