La religión desde una perspectiva científica
¿Puede un científico creer en Dios? ¿Puede demostrarse su existencia? De hecho, muchos científicos creyeron en Dios o en alguna divinidad, ser superior o fuerza sobrenatural. Y, aunque de forma controvertida, hay distintas propuestas científicas que pretenden haber probado su existencia.

Aún así, una cosa es demostrar la existencia de Dios de forma científica mediante explicaciones filosóficas, antropológicas o incluso con pruebas matemáticas (demostración de Gödel, por ejemplo), y otra que personalmente un científico concreto crea en la existencia de un ser superior.

En otras ocasiones, el sentimiento religioso incluso surge precisamente del acercamiento a la ciencia, como le ocurrió a Copérnico (1473-1543) -“¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?”- o a K.L. Schleich (1859-1922), un célebre cirujano:

Me hice creyente a mi manera por el microscopio y la observación de la naturaleza, y quiero, en cuanto está a mi alcance, contribuir a la plena concordia entre la ciencia y la religión.

Se trata de una idea recurrente, que sigue estando en plena vigencia. En palabras de Allan Rex Sandage (1926-2010), astrónomo coetáneo que calculó la velocidad de expansión y edad del universo observando estrellas distantes:

Era casi un ateo prácticamente en la niñez. La ciencia fue la que me llevó a la conclusión de que el mundo es mucho más complejo de lo que podemos explicar. El misterio de la existencia solo puedo explicármelo mediante lo Sobrenatural.

La religión desde una perspectiva científica
Albert Einstein consideraba que la Biblia era una recopilación de cuentos infantiles. En una carta dirigida a Eric Gutkind queda meridianamente clara su posición:

La palabra Dios no es para mí más que la expresión y el producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero aun así primitivas leyendas que son, no obstante, bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto.

Parece obvio que su ansiada teoría unificada, la teoría-M que el científico Stephen Hawking afirma que estamos a punto de descubrir, no consideraba la idea de un Dios hacedor. De este modo, el origen de todas las cosas nada tendría que ver con una divinidad:

El hecho de que nosotros, los seres humanos, que somos tan sólo conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, estemos ya tan cerca de comprender las leyes que nos gobiernan y rigen el universo es todo un triunfo.

¿Pero, es el agnosticismo de Einsten una excepción? No lo es, pero tampoco lo mayoritario. En contra de lo que pueda parecer, casi la mitad de los científicos son creyentes. Según el trabajo del sociólogo James Leba 1916, que encuestó a 1.000 científicos sobre sus creencias, el 40 por ciento lo eran, y los resultados se repitieron en 1998, en una segunda encuesta idéntica realizada a modo de seguimiento por la Universidad de Georgia.

¿Existe un Dios creador?

Aunque el 40 por ciento de los científicos cree en Dios, toda una eminencia como Hawking afirma que ese ser superior no fue el creador de Universo. En su libro The Gran Design rechaza la hipótesis de Isaac Newton, según la cual el Universo necesitó de su intervención.

Según Hawking, que fue profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, puesto que también ocupó el propio Newton, el Big Bang fue el origen del mundo, consecuencia inevitable de las leyes de la física. Con ello desdecía su opinión anterior, en que sostenía que era compatible la existencia de un Dios creador y la comprensión científica del universo. Sólo podría demostrarse su existencia si Dios estuviera al margen, si fuese anterior y origen de esas leyes físicas. Finalmente, la razón de la sinrazón…