Qué es la epilepsia
El cerebro es uno de los grandes misterios de nuestro organismo, que científicos de todo el mundo tratan de descubrir, a la vez que desvelar su funcionamiento. En sin duda uno de los órganos más complejos de todos, algunas enfermedades relacionadas con él tienen todavía en jaque a los médicos.

Una de ellas es la epilepsia, provocada por anormalidades en la actividad eléctrica del cerebro, que al no poder frenar los impulsos eléctricos entre las neuronas se producen esas crisis o ataques epilépticos.

Las causas de este trastorno son diferentes en función del tipo de epilepsia, puede ser focal o generalizada. La epilepsia puede aparecer por anomalías congénitas, enfermedades vasculares como el infarto cerebral, infecciones, tumores, enfermedades degenerativas o lesiones.

Sin embargo, en algunos pacientes no se conoce una causa específica y en otras puede deberse a una incorrecta maduración cerebral. Aunque los más vulnerables a sufrir esta enfermedad suelen ser los menores de 18 años, también puede afectar a personas de cualquier edad, raza, sexo y clase social.

Se trata de una enfermedad bastante impresionante debido a los ataques epilépticos. Generalmente suelen durar unos segundos o unos minutos como mucho y en algunos casos pueden presentarse con mayor intensidad. Durante la crisis los pacientes pueden experimentar distintos síntomas en función de la fuerza del ataque, convulsiones y pérdida de conocimiento, una desconexión momentánea con el entorno que se conoce como ausencia o bien suaves movimientos rítmicos sin pérdida de la consciencia.

Estas crisis comienzan cuando un grupo de neuronas produce impulsos eléctricos de manera anormal y se propagan por el resto del cerebro hasta alcanzar a las neuronas responsables del movimiento de los músculos. Una enfermedad que cada vez está más normalizada y aceptada en la sociedad gracias a los avances de la medicina, aunque en otros tiempos ha estado bastante estigmatizada por la espectacularidad de los ataques epilépticos.