¿Qué significa el descubrimiento de agua líquida en Marte?
Noticiones como éste, la confirmación de agua líquida en Marte, revolucionan el mundo informativo. Y en esta ocasión no es para menos. El misterio de la existencia o no de agua en el Planeta Rojo por fin se ha resuelto, pero más allá de ello, el hallazgo de agua líquida tiene una gran importancia por distintas razones.

El descubrimiento, sin embargo, no es de agua como tal, sino de signos que demuestran su existencia. En concreto, ha sido definitiva la identificación de minerales hidratados en montañas marcianas que dibujan unas rayas que aparecen de forma intermitente sobre la superficie de Marte.

Riachuelos marcianos

Investigadores de la NASA afirman en el estudio publicado esta semana en la revista Nature Geoscience que tras analizar las imágenes proporcionadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) que las rayas solo aparecen en temporadas cálidas, pues se trata de agua salobre que se oscurece cuando suben las temperaturas.

¿Qué significa el descubrimiento de agua líquida en Marte?
Por contra, cuando bajan son más pálidas, hasta el punto de no apreciarse, pero siguen ahí, fluyendo de forma intermitente, a modo de riachuelos de agua lìquida que descienden por las laderas.

¿Por qué es importante?

Los científicos nos recuerdan que “el agua es esencial para la vida tal y como la conocemos”, por lo que su existencia en el frío Marte significa que también puede haber vida allí.

Todavía es una hipótesis. De hecho, el estudio no prueba que haya vida en Marte, pero con la confirmación de su existencia se cumple un requisito necesario para que la haya. Al menos, el tipo de vida que nosotros conocemos. Si la hubiera, los científicos creen que adoptaría la forma de microbios.

Además, el hecho de conocer mejor Marte nos ayuda a “aprender cómo la vida podría sustentarse aquí y dónde hay recursos para sustentarla en el futuro”, apunta Michael Meyer, jefe del programa de exploración marciana de la NASA.

Por último, este hallazgo también nos habla de la “habitabilidad de Marte”, indicándonos dónde habrá que dirigir los futuros esfuerzos en la búsqueda de vida, explica Jesús Martínez Frìas, miembro del equipo científico de la misión.

Quién sabe si, en lugar de buscar vida, al final la vamos a poner nosotros. A lo mejor para poder mudarnos, con la maleta llena de mantas y abrigos, cuando el planeta Tierra quede más exprimido que un limón.