Rampas y carreteras que generan energía
La última propuesta para aprovechar al máximo la energía es “Electro Kinetic Road Ramp”, del ingeniero británico Peter Hughes. Se trata de una rampa rectangular de varios metros de largo y de ancho, y con unos paneles que al pasar por encima los vehículos, generan un movimiento que se transmite a un motor produciendo así energía mecánica.

La rampa se puede colocar en bandas de deceleración o en el suelo liso sin que ningún conductor note su presencia. Cada aparato de estos genera 30 kilovatios de electricidad cada hora en condiciones normales de tráfico, aunque esto depende del número de rampas y de la frecuencia en la circulación de los vehículos, entre otros factores.

Cuatro rampas serían suficientes para la energía de las farolas, los semáforos y otras señales de tráfico luminosas en una calle de un kilómetro y medio de largo, tal y como ha afirmado el creador de esta ingeniosa idea. Las rampas pueden llegar a costar entre 24.000 y 66.000 euros, un precio que se amortiza en un periodo de tres a cuatro meses.

Asimismo, se trata de una propuesta fiable y efectiva, ya que el sistema comienza a funcionar cuando pasa un vehículo a una velocidad d entre 5 y 90 km/h, es silencioso y no perjudica en absoluto a ciclistas ni a motoristas.

La propuesta del ingeniero estadounidense Scott Brusaw consiste en sustituir las carreteras por panales solares especiales. Esta carretera solar se basa en tres capas distintas: panales solares, una red distribuida eléctrica y una red de cables de fibra óptica.

La idea de aprovechar el sol en las carreteras cuenta con más aceptación por parte de los expertos. En Reino Unido, Francia y Holanda se han aprobado distintos sistemas basados en instalaciones de este tipo para generar energía. Sin embargo, este tipo de propuestas aún están en fase experimental, por lo tanto todavía hay que esperar a que se generalice su desarrollo. Sin embargo, este tipo de ideas todavía están en fase experimental, su desarrollo masivo aún tardará en llegar.