Ratas “gigantes” hace 2.000 años
Si pensabas que las ratas de gran tamaño tan sólo tenían cabida en las pesadillas infantiles o en las películas de ciencia ficción, te equivocas, porque un sorprendente estudio publicado en el Biological Journal of the Linnean Societ ha desvelado que hace unos 2.000 años, Gran Canaria y Tenerife fue el hábitat de estos singulares roedores. Otro ejemplo más de esos curiosos y desconcertantes hallazgos científicos que evidencia los grandes enigmas que todavía están por descurbir, aunque esperemos que no sean tan desagradables como éste singular caso.

Hay que destacar que estas especies no tenían en realidad un tamaño demasiado grande, ya que pesaban poco más de un kilogramo, aunque si las comparamos con sus actuales hermanos, si que son merecedoras de este calificativo de descomunales roedores. En cualquier caso, seguro que todo los lectores se alegran de no haber coincido con ellas en el tiempo, porque tenerlas como vecinas no hubiera resultado nada agradable.

Estas dos especies, que reciben el nombre científico de Canariomys bravoi y Canariomys tamarani, tenían una dieta vegetariana de lo más peculiar que fue lo que provocó el aumento de su tamaño, alcanzando dimensiones grotescas. El equipo de investigadores también determinó ciertos aspectos físicos de estos roedores tales como su mandíbula ancha y maciza que les permitía soportar determinadas limitaciones biomecánicas de su régimen alimenticio.

Otro de los aspectos estudiados por los investigadores fue el llamado microdesgaste dentario, provocados por determinados alimentos que formaban parte de su dieta, y que todavía faltan por determinar entre la comunidad científica. Como conclusión final del estudio, los científicos aclaran que la morfología dentaria es mucho más fiel a una herencia continental que a la morfología mandibular, lo que quiere decir que se ajusta con mayor rapidez a la dieta que a los dientes.