Recuperar la visión con un “panel solar” implantado en el ojo
La cirugía oftalmológica ha gozado unos avances importantísimos en las últimas décadas, alcanzando allá por los noventa un importante auge con la incorporación del láser a operaciones comunes, tales como la reducción de miopía. Parece que un nuevo pico se aproxima, a juzgar por distintos hallazgos que apuntan en la misma dirección: dotar de visión a personas invidentes por medio de minicámaras.

Ya ha habido varios prototipos al respecto con resultados óptimos. Sin embargo, recientemente se ha dado a conocer un nuevo diseño que supera a los anteriores ya que elimina los distintos sistemas de baterías y cables que requerían los prototipos anteriores.

El dispositivo consiste en un microchip que contiene pixeles fotovoltaicos, es decir, una especie de panel solar en miniatura. Ese microchip transforma la luz solar en energía eléctrica, y dicha energía se emplea para estimular la retina y que ésta mande información visual al cerebro.

La minicámara está incorporada a unas gafas. La imágenes captadas por la cámara son procesadas y enviadas al implante fotovoltaico con luz infrarroja. El implante transforma esa luz en energía eléctrica y, como se ha explicado, la energía estimula la retina que informa al cerebro sin necesidad de que haya cables por medio.

La estimulación de cada célula fotovoltaica es individual por lo que se confía en alcanzar una calidad de resolución mayor que la obtenida con dispositivos anteriores.

De momento el sistema no ha salido del laboratorio, en donde se ha experimentado con retinas de ratas a las que se les había destruido los fotorreceptores, como sucede en aquellos que pierden la visión a causa de una retinosis. Los resultados han sido publicados en ‘Natura Photonics’. El siguiente paso, de los muchos necesarios hasta que el producto pueda llegar al mercado, será probar el sistema en ratas vivas.