Recuperar recuerdos perdidos
Un grupo de investigadores de Argentina acaba de demostrar que un shock emocional puede ayudar a recordar situaciones que hasta el momento se consideraban perdidas en la memoria. La publicación especializada Neuroscience ha sido la encargada de dar a conocer esta interesante investigación científica. En el experimento, que contó con la participaron de 125 personas, los investigadores utilizaron el frío intenso para generar un shock parecido al de una conmoción emocional.

Este frío genera un estrés leve pero agudo, que a su vez hace que el organismo libere glucosa y hormonas que intervienen en la memoria. Para demostrar que estas sustancias también son capaces de recuperar recuerdos perdidos, los neurobiólogos mostraron a los voluntarios una serie de estímulos que consistían en una combinación de luz, música e imágenes. A continuación se les pidió que memorizaran unas sílabas y seis días más tarde, los participantes volvieron a estar expuestos a los mismos estímulos, pero esta vez se interrumpió la experiencia antes de mostrar las imágenes. Para completar el experimento, un grupo de participantes introdujo el brazo en un recipiente agua helada y el resto en agua templada.

Cuando les preguntaron si recordaban las sílabas aprendidas ninguno era capaz de hacerlo. Lo curioso es que un día más tarde, tan sólo el 20% de personas que habían sumergido el brazo en agua templada era capaz de recordar la lista. Mientras que el 80% de personas que había tocado el agua helada recordó la secuencia de sílabas que creían olvidadas. La clave de todo el experimento se explica porque cuando se quiere recuperar un recuerdo es necesario que se produzca una alteración de ese recordatorio. Lo que aplicado a la práctica quiere decir que al interrumpir esa secuencia en el segundo visionado, se produce esa alteración del recordatorio que permite recuperar situaciones. Sin duda un descubrimiento importante para desvelar ciertas incógnitas en lo referente a los defectos de la memoria humana.